Bullrich volverá a cargar contra Adorni si sigue sin presentar su declaración jurada


El desgaste en la relación entre Patricia Bullrich y Karina Milei no se disimula con la foto que compartió la senadora en la previa a la votación de los pliegos de jueces en la que, finalmente, se incluyó el pliego de Verónica Michelli, la candidata que el Presidente había pedido vetar y votación en la que Bullrich se abstuvo, sólo 48 horas después de haber presentado su renuncia como jefa de bloque, una decisión que Milei ni siquiera quiso escuchar.
La tensión sigue porque va más allá del capítulo legislativo. Si se hace un racconto rápido, la ex ministra de Seguridad todavía no perdona que le hayan frenado la designación en Migraciones de un dirigente que considera propio como Diego Valenzuela, así como tampoco que le hayan quitado peso en las decisiones ejecutivas o que no la metan de lleno en el diseño de la estrategia electoral.
Ese repaso de enojos incluye además que la hayan dejado afuera del Cabildo en la ceremonia del 25 de Mayo o que, por caso, lo hayan corrido a Federico Angelini, otro dirigente que le responde, del Ministerio de Seguridad que encabeza desde diciembre una ex “patricia” y hoy “karinista” como Alejandra Monteoliva.
Pero la mayor diferencia de Bullrich con los Milei en estos últimos meses fue en torno a Manuel Adorni, el jefe de Gabinete que desde marzo está involucrado en una delicada situación judicial, con denuncias en Comodoro Py por presunto enriquecimiento ilícito y una declaración jurada que prometió adelantar a partir de un pedido de la senadora y que por ahora no tiene novedades.
El caso Adorni representó para Bullrich el final de un leitmotiv que al Gobierno le funcionó muy bien en campaña y en la primera mitad de la gestión presidencial de Milei: “No somos casta”.
Para la senadora ese recurso está terminado. Que le hayan aparecido propiedades sin declarar y viajes difíciles de justificar a un funcionario de extrema confianza de los Milei, les dinamitó el uso de esa herramienta y los desgastó a nivel imagen.
Tiene claro, cuando conversa con su equipo, que el termómetro social es la economía y por ahora hay muchas luces verdes en ese monitor que siguen en la Rosada.
Pero cree que la corrupción entró de lleno y que significa una ruptura de las bases que Milei prometió. “Quedó agujereado el proyecto”, transmite, y agrega que toda la estrategia queda limitada a lo que pase con lo económico.
A poco más de un año de las elecciones Bullrich piensa que una eventual reelección de Milei va a depender de cómo el Presidente pueda lograr que esos avances económicos tengan rebote en el día a día de la gente.
“Hoy, la vivencia, la calle, no refleja eso”, sostienen en la mesa chica de Bullrich, y creen que ese contraste entre lo que ve la Rosada y lo que pasa en la economía real es lo que le puede complicar a Milei el camino hacia un segundo mandato.
La otra cuestión que complica el panorama de 2027, cree Bullrich, tiene que ver con la decisión del Gobierno de avanzar en una reforma electoral que no tiene consenso entres los gobernadores.
“Que salga esa ley como quiere Milei, con la eliminación de las PASO, es muy complicado. Los posibles aliados pierden un recurso que es importante. Lo van a pensar dos veces antes de votar”, resume un dirigente que conversa a diario con la senadora.
Para el jueves está prevista en Casa Rosada una nueva reunión de mesa política. La noticia, la semana pasada, era que entre los convocados iba a estar Patricia Bullrich, una habitué de esos encuentros, pero de quien se había hablado, los Milei querían prescindir por no estar, hoy, en el círculo de su confianza.
Hasta el domingo a las cuatro de la tarde, la invitación a la cita no le había llegado a Bullrich. Pero eso no implica que no se pueda concretar en las próximas horas, una vez que se cursen las convocatorias de manera formal.
“Todavía no está definido el horario, pero Patricia va a estar”, dicen desde Casa Rosada, desactivando un nuevo foco de conflicto que, lejos de desaparecer, va a seguir estando latente en las próximas semanas entre los Milei y su principal aliada desde 2023.
Fuente: www.clarin.com



